Blog >

Regresa a entrenar

Ya sea por una lesión, enfermedad, vacaciones, cambio de casa o de trabajo, a todos nos ha pasado en algún momento que perdemos el ritmo y dejamos de hacer ejercicio. Dejar de entrenar tiene muchas complicaciones como el aumento de peso, pérdida de masa muscular y por supuesto la disminución de la condición física (fuerza, resistencia y flexibilidad). Todo esto tiene una consecuencia que va haciendo más complicado el regreso al entrenamiento y hace que muchas personas desistan y no regresen nunca más.

Si te llamó la atención el título de este articulo probablemente es porque o estás o has estado en esta situación sin saber muy bien por dónde empezar y como regresar a entrenar. No te preocupes, no estás solo; como tú, muchas personas se encuentran frecuentemente en este escenario y la frustración que esto les causa hace realmente complicado el regreso. En este artículo, me gustaría compartirte algunas recomendaciones para que recuperes la rutina de ejercicio y la condición física. Quisiera empezar por decirte que al principio será difícil pero poco a poco irás recuperando el ritmo y en menos tiempo de lo que crees estarás de vuelta y mejor que nunca, así que manos a la obra y “al mal paso, darle pris

  1. Les pasa hasta a los mejores: Hasta los deportistas de alto rendimiento tienen sus tiempos de retiro por lesiones o cansancio; se consciente de esto y no te sientas mal. Así que échale ganas y no te rindas. Es importante que sepas que el regreso es una etapa complicada ya que lo mismo que hacías antes resulta más difícil, te cansas más rápido y al siguiente día todo te duele. Sé paciente con esta etapa y verás que pasará pronto y recuperarás lo perdido y quien sabe, puedes regresar mejor que antes.  
  2. Poco a poco… La mayor parte de las personas que empiezan a hacer ejercicio empiezan muy rápido y el primer día hacen todo lo que no hicieron en todo el año. Esto por supuesto es contraproducente ya que al siguiente día están tan cansados o adoloridos que no quieren volver a hacerlo nunca más. Así que empieza por algo fácil y ve aumentando tanto el tiempo de entrenamiento como el ritmo, la intensidad y la carga. Por ejemplo, puedes empezar caminando, después haciendo una combinación entre correr y caminar para después logar correr todo el tiempo. Mi recomendación también es que empieces con una actividad divertida como Zumba o alguna clase de baile que te embarque en el camino del ejercicio. Lo mismo con la frecuencia de entrenamiento, empieza por 2 o 3 días por semana para después ir aumentado y siempre dejando un día para el descanso o para una actividad mucho más ligera.
  3. ¡Solo por hoy! Cuando te cueste trabajo levantarte o si estás en la oficina y ya le disté mil vueltas a si debes o no ir a entrenar, concéntrate en entrenar sólo ese día y no en lo que hiciste ayer o lo que tienes que hacer mañana. Esta es una técnica muy utilizada, que está totalmente probada y es muy efectiva, no por nada se usa en las terapias de recuperación de trastornos de la conducta. Concéntrate en solo un día y en la actividad que vas a hacer ese día, mañana te preocuparás por mañana. Es más fácil concentrarse en algo pequeño que pensar en el todo, así que no te angusties por eso y piensa solo en el día de HOY.
  4. NO hagas caso a los pretextos: Muchas veces nos creemos nuestras propias mentiras y hacemos caso a los pretextos. “hoy estoy muy cansado”, “Mejor veo la novela, “está lloviendo”, etc. Se consiente de estos pensamientos y no hagas caso de ellos cuando pasen por tu mente. Es muy fácil engañarnos a nosotros mismos y cuando menos nos damos cuenta ya paso toda la semana y no hicimos ejercicio, después todo el mes y así un año. Aprende a distinguir un pretexto de una razón real para no hacer ejercicio y procura que sean pocas las razones que te hagan faltar a tu entrenamiento. Haz un compromiso contigo mismo, con tu salud, con tu entrenamiento y no falles.
  5. Apóyate en tu familia y amigos: No hay nada mejor para la constancia en el entrenamiento que hacerlo en pareja, en familia o con un amigo. Haz un compromiso con alguien de entrenar juntos en un horario y no lo rompan. Hasta pueden inventar una dinámica o un juego en el que cuando alguien falte al entrenamiento tiene un castigo. Cuando el compromiso no es solo contigo mismo sino también con alguien más será más difícil que falles ya que le estás fallando a alguien más. Puedes también subir fotos, videos o frases a las redes sociales cuando estés haciendo ejercicio.
  6. Inscríbete a una carrera: El tener un objetivo claro en mente te ayudará a concentrarte más en la meta que en el cansancio o en el dolor. Por suerte hoy en día hay muchos eventos deportivos por todas partes y puedes encontrar alguno que se adecue a tus preferencias, nivel de entrenamiento y hasta alguno cerca de tu casa. Al igual que con el entrenamiento las metas tienen que ir aumentando progresivamente, así que empieza con una carrera o caminata de 5 kilómetros para después ir por la de 10 y hasta llegar al maratón o a donde tú quieras. Si no te gusta correr, hay varios eventos de natación, baile, yoga o la actividad de tu preferencia. Sólo se trata de que busques alguno que se adapte a tus necesidades. Tener una meta clara en mente ayudará mucho a tu proceso de entrenamiento y al haberlo conseguido sentirás una gran satisfacción.
  7. Es 100% actitud: Al final de todo lo más importante es que tengas la actitud correcta para regresar a entrenar. Si de verdad lo quieres lo vas a conseguir y una vez que hayas retomado tu rutina y tu condición física te sentirás muy satisfecho con tu logro. Regresar a entrenar es una meta difícil que muy poca gente consigue y desgraciadamente muchos nunca regresan. Así que ánimo y no desistas, verás que si se puede.

 

Algo que es importante recordar es que es más fácil seguir adelante que regresar después de haber perdido el ritmo, así que te sugerimos que no dejes de hacer ejercicio una vez que hayas logrado retomar tu entrenamiento. Por supuesto, es importante descansar y a nadie le caen mal unas vacaciones, hasta el mismo Michael Phelps se las ha tomado más de una vez. Sin embargo, es diferente tomar unas vacaciones de un par de semanas a dejar de hacer ejercicio durante 6 meses. Busca tomar descansos por periodos cortos y siempre manteniendo en mente que es un pequeño descanso y que debes regresar a la actividad física. Si tienes que dejar la actividad que realizas por alguna lesión o por algún cambio en tu vida, puedes realizar otra actividad para reemplazarla y que no pierdas el ritmo de entrenamiento.

Procura siempre llevar una vida activa y saludable porque el dejar de hacerlo se vuelve cada vez más común y más fácil y a la larga trae muchas consecuencias malas para tu salud que se pueden manifestar como los comunes dolores de espalda y hasta graves enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes. Recuerda que es por tu salud y ese debe de ser siempre tu objetivo principal.

Si llegaste hasta el final de este artículo probablemente es porque ya tienes una intención de regresar a entrenar, así que el primer paso ya está resuelto. ¡El siguiente paso será hacer algo al respecto, así es que ponte los tenis, abróchate las agujetas y empieza ya!

“No busques tiempo para hacer ejercicio, ¡encuéntralo!”

 

Por: Ana Paula Flores

Master en Administración y Tecnología del deporte

Maratonista, ex-gimnasta y entrenadora