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De la cintura al corazón

 
La obesidad abdominal es uno de los factores de riesgo cardiovascular más importantes, a pesar de ser también uno de los más desconocidos. Sin embargo, a través de la medición del perímetro de cintura se puede averiguar si hay un mayor riesgo cardiovascular debido al exceso de adiposidad intraabdominal.
 
La mortalidad por enfermedades crónicas ocasionadas por los kilos extras es un factor de riesgo que ha aumentado en los últimos años.
 
La aparición de enfermedades crónico-degenerativas como cardiopatías, diabetes, enfermedades cerebro-vasculares, presión alta, elevación de grasas en sangre (colesterol y triglicéridos), cáncer, infartos y embolias entre otras, se encuentran relacionadas con la cantidad y distribución de grasa en el organismo, también puede generar problemas de várices y dolor de rodilla o cáncer de colon,
mama o endometrio así como muerte prematura.
 
 
Una forma práctica para darnos cuenta que estamos en riesgo es medir el perímetro de la cintura en su menor diámetro. Este factor de riesgo es tan importante como el tabaquismo, la hipertensión y la hipercolesterolemia.
 
¿Cómo medir la cintura?
 
Para medir la cintura es necesario tener la cintura descubierta y estar parado con los pies juntos, los brazos a los lados y el abdomen relajado. Hay que colocar la cinta métrica, de preferencia de fibra de vidrio para evitar que dé de sí, alrededor de la cintura 3 cm aprox arriba del ombligo (en la parte más angosta), y sin presionar haga una inspiración profunda y al momento de sacar el aire, tome la medida en centímetros:
 
Menos de 80 cm en la mujer y 94 cm en el hombre, no tiene riesgo a la salud.
De 80 a 87.9 cm en la mujer y 94 a 101.9 cm en el hombre, tiene riesgo elevado de cardiopatías, diabetes mellitus y enfermedades cardiovasculares.
De 88 cm o más en la mujer y 102 cm o más en el hombre, tiene un riesgo muy alto de desarrollar enfermedades.
 
Tips para disminuir la cintura:
 
1.     Actívate: se recomienda hacer mínimo 30 minutos de actividad fìsica aeróbica al día.
2.     Lleva un buen estilo de vida: duerme 8 hrs al día, no comas de prisa o viendo televisión, muévete más, intenta prepararte tú tus alimentos, mantén un porcentaje de grasa saludable.
3.     Cambia de hábitos alimentarios: come más frutas y verduras con cáscara, bájale a las grasas, azúcar, aceite y sal, Evita los alimentos con pobre valor nutritivo ya que en exceso perjudican tu salud. (jugos y productos industrializados, refrescos, golosinas, frituras), incluye por lo menos 1 vez a la semana pescado
4.     Toma por lo menos de 6 a 8 vasos de agua al día y prefiere cereales integrales.
5.     Realiza 5 comidas al día: tres principales y dos colaciones