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Cómo reducir la grasa abdominal

Si quieres reducir y tonificar tu abdomen, no sólo debes hacer ejercicios abdominales. De hecho, las investigaciones han demostrado que hacer ejercicios para el abdomen por si solos, incluso cuando se hacen 5 días a la semana durante 6 semanas, no tienen ningún efecto en lo absoluto sobre la grasa almacenada, ni tampoco en la circunferencia abdominal. 
 
Algo que conocer:
El cortisol (hidrocortisona) es una hormona esteroidea, o glucocorticoide, producida por la glándula suprarrenal. Sus funciones principales son incrementar el nivel de azúcar en la sangre a través de la gluconeogénesis, suprimir el sistema inmunológico y ayudar al metabolismo de grasas, proteínas y carbohidratos.
Dormir bien, por ejemplo, ayuda a normalizar los niveles de cortisol y a optimizar el  reloj interno o  circadiano, que puede tener un impacto profundo en tu metabolismo y tu peso. En el artículo "The effect of abdominal exercise on abdominal fat",  publicado en the Journal of Strength & Conditioning Research, mencionan que las personas que llevan dietas rigurosas y  duermen durante 8.5 horas,  pierden un 55% más de grasa corporal en el transcurso de dos semanas que todas aquellas personas que hacen dietas, pero sólo duermen 5.5 horas por noche.
El cortisol es una hormona que reduce la masa magra y almacena grasa en la región abdominal. 
La principal clave es tu alimentación, seguida por el tipo de ejercicio que realizas
Cerca del 80% de tu capacidad para reducir el exceso de grasa corporal es determinada por lo que comes; el 20% restante está relacionado con el ejercicio y otros hábitos de estilo de vida tales como el sueño y la exposición al estrés.
Los factores más importantes respecto a tu alimentación son:
Reducir el consumo de azúcares refinados en dulces, galletas, postres, pan dulce, cereales de caja endulzados, bebidas energéticas, jugos, refrescos, aderezos, entre otros.
Evitar el consumo de bebidas alcohólicas.
Evitar el consumo de alimentos y bebidas procesadas y reemplazarlos por alimentos naturales.
-   Preferir el consumo de grasas saludables como en los aceites de oliva, cártamo, ajonjolí, coco y  aguacate; así como, almendras, nueces, cacahuates, pistaches, etc.
Incrementar el consumo de pescados de agua fría, o también denominados pescados azules, como salmón, atún, trucha, sardina, arenque, etc.
Incrementar el consumo de verduras frescas y consumirlas en forma cruda o lo menos cocidas posible.
Recuerda que la forma de tu abdomen no es sólo es importante por cuestiones de estética, sino que es también un importante indicador de la acumulación de la grasa visceral, un tipo de grasa muy peligrosa que rodea los órganos internos y que está fuertemente vinculada con la diabetes tipo 2 y las enfermedades del corazón.
 
Es recomendable acudir con el especialista en nutrición para el diseño de un plan de alimentación acorde a tus necesidades. Recuerda que en C+ contamos con el servicio de nutrición.
 
Por: Nayeli Márquez
Nutrióloga C+ Buenavista