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Buenas practicas para cuidar tu alberca


No hay nada más agradable que nadar en una alberca limpia y cristalina; y en este sentido, la alberca del club no debe ser la excepción; Es por esto que hay varias cosas que tenemos que hacer todos juntos para cuidarla mejor.
A continuación te explicamos como puedes ayudarnos y contribuir a este gran trabajo en equipo:

1. Utiliza trajes de baño de tela sintética, que no contengan ningún tipo de fibra de algodón y de preferencia deportivos y en colores oscuros. Al usar este tipo de prendas, cuidamos la vida útil de los filtros que purifican el agua y la mantienen clara y cristalina.
2. No uses ropa interior debajo del traje de baño. Este tipo de ropa libera pelusa que tapa los filtros, además de que es portadora de impurezas que dificultan el proceso de limpieza del agua.
3. Utiliza gorra de natación. Es natural que nuestro cabello se quiebre o se caiga;  al estar dentro de la alberca este proceso no se detiene y es inevitable. Con la gorra podemos contenerlo un poco, evitando que no termine en el fondo de la alberca.
4. No utilices objetos metálicos. Para mantener la calidad el agua se utiliza un tratamiento químico que es muy sensible. El metal muchas veces tiene reacciones adversas a estos químicos  tanto en la calidad del agua, como en tu piel.
5. Date un baño antes de entrar. Para el cuidado de la piel utilizamos sustancias como cremas, aceites diversos, pomadas o ungüentos. Retíralos completamente antes de ingresar a la alberca, ya que los residuos se integran al agua y reaccionan a los químicos provocando una imagen desagradable, así como en muchas ocasiones ardor en la piel. Pasa lo mismo con las sustancias que solemos aplicar al cabello y con cosméticos en general.
6. Regula la temperatura de tu cuerpo. Es común que quieras terminar tu rutina de entrenamiento con una sesión en la alberca, pero recuerda que si has sudado al hacer ejercicio, la temperatura de tu cuerpo está elevada. Además del baño obligatorio, trata de mantenerte en la ducha uno dos minutos con agua tibia para que tu temperatura corporal baje y cuando entres al agua no resientas el cambio.
7. Retira cualquier tipo de adhesivo de tu cuerpo. Si tienes alguna herida y la cubriste con tela adhesiva, ?curitas?, o algo similar, retíralas antes de entrar a la alberca. Este tipo de materiales se caen en el agua y debido a las cualidades adhesivas que tienen es muy complicado retirarlos de la alberca; incluso algunos terminan flotando en al superficie del agua. Si tu herida es muy grande y/o aparatosa, es recomendable no ingresar a la alberca hasta que este completamente cicatrizada.
8. Utiliza un calzado apropiado. Al quitarte las sandalias déjalas a una distancia prudente del agua y no ingreses a la zona de alberca con zapatos de calle.  El calzado siempre trae consigo partículas, tierra y suciedad que acaba disolviéndose en el agua y cayendo a la alberca.
Como puedes ver son cosas muy sencillas pero que hacen una gran diferencia.
¡Juntos podemos cuidar mejor la alberca!
Damian Macias / Alberca Buenavista